Masud Pezeshkian respondió ante la Asamblea General de Naciones Unidas a las amenazas formuladas por Donald Trump y cuestionó los ataques contra su país. El mandatario iraní aseguró que Teherán está dispuesto a negociar, aunque rechazó cualquier diálogo condicionado por el uso de la fuerza.
Pezeshkian respondió a las amenazas de Trump
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, utilizó su discurso ante la Asamblea General de la ONU para cuestionar las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra su país y acusarlos de violar el derecho internacional.
La intervención se produjo un día después de que Donald Trump amenazara con “aniquilar” a la República Islámica si no se alcanza un acuerdo para poner fin al conflicto.
Pezeshkian rechazó las acusaciones formuladas contra Irán y sostuvo que su país es víctima de las acciones militares impulsadas por Washington y Tel Aviv.
Mostró imágenes de niños muertos
Durante su discurso, el mandatario iraní mostró ante los representantes de los países miembros de Naciones Unidas fotografías de niños muertos en el ataque contra una escuela de Minab, en el sur de Irán.
Pezeshkian afirmó que las víctimas eran civiles que no habían cometido ningún delito y atribuyó el ataque a Estados Unidos e Israel.
Las acusaciones se producen después de que una misión de investigación de Naciones Unidas señalara que existen fundamentos razonables para considerar que fuerzas estadounidenses estuvieron detrás del ataque contra la escuela y que el hecho podría constituir un crimen de guerra. Washington ha sostenido que sus operaciones militares se realizan de acuerdo con las normas aplicables al conflicto armado.
Irán mantiene abierta la posibilidad de negociar
A pesar de sus fuertes críticas, Pezeshkian aseguró que Irán continúa dispuesto a utilizar la vía diplomática.
El presidente afirmó que su país está preparado para “diálogo, diplomacia y negociaciones”, aunque dejó claro que no aceptará negociaciones bajo amenazas militares.
La postura se conoce mientras representantes iraníes y estadounidenses mantienen contactos indirectos en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de la ONU. El encuentro entre el canciller iraní Abbas Araghchi y el enviado especial estadounidense Steve Witkoff estuvo vinculado, según Teherán, a las condiciones para una eventual reapertura del estrecho de Ormuz.
El programa nuclear, otro punto de tensión
El mandatario iraní también defendió el derecho de su país a desarrollar tecnología nuclear con fines pacíficos.
Pezeshkian sostuvo que esta actividad forma parte del desarrollo de Irán y rechazó las acusaciones de que Teherán busque utilizar su programa nuclear para fabricar armas.
El programa nuclear iraní es uno de los principales puntos de conflicto con Estados Unidos e Israel y forma parte de las condiciones que Washington plantea en las negociaciones con Teherán.
La disputa por el estrecho de Ormuz
Otro de los temas centrales de la intervención fue el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte internacional de petróleo y gas.
Pezeshkian cuestionó el bloqueo y sostuvo que Irán no permitirá que el estrecho sea utilizado para transportar armas destinadas a atacar su territorio mientras se restringe el acceso iraní.
En paralelo, las autoridades de Teherán plantearon condiciones para una eventual reapertura del paso marítimo, mientras continúan las conversaciones diplomáticas impulsadas con mediación de Qatar.
Una respuesta a la escalada con Washington
El discurso de Pezeshkian llegó en un momento de fuerte tensión entre Irán y Estados Unidos. La intervención se produjo después de que Trump planteara públicamente la posibilidad de alcanzar un acuerdo o avanzar hacia una nueva escalada contra Teherán.
Al mismo tiempo, el gobierno iraní intenta mostrar que mantiene abierta la vía diplomática sin abandonar su postura frente a las operaciones militares.
La Asamblea General de la ONU se convirtió así en un nuevo escenario para el enfrentamiento político entre ambos países, mientras continúan los contactos destinados a buscar una salida al conflicto.



