Una violenta crecida arrasó viviendas, carreteras, puentes y otras infraestructuras en la zona fronteriza entre Nepal y Tíbet. Las autoridades reportan al menos 98 muertos y cientos de desaparecidos, entre ellos numerosos extranjeros, mientras continúan las tareas de rescate.
Una fuerte riada acompañada de deslizamientos de tierra provocó una tragedia de grandes dimensiones este miércoles en la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet. El desastre golpeó especialmente al distrito nepalí de Rasuwa, donde el agua y el barro arrasaron viviendas e importantes infraestructuras.
Según los últimos balances difundidos durante la jornada, al menos 98 personas murieron y cientos permanecen desaparecidas. En Nepal se contabilizan 95 fallecidos, mientras que en el lado tibetano, administrado por China, se confirmaron otras tres víctimas.
Cientos de personas continúan desaparecidas
La magnitud de la emergencia todavía no pudo determinarse por completo debido a las dificultades para acceder a las zonas afectadas.
Las autoridades nepalíes informaron de 403 personas desaparecidas, entre ellas numerosos extranjeros. En el listado preliminar aparecen ciudadanos de India, Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Canadá, Malasia y otros países.
En el condado tibetano de Gyirong, las autoridades chinas también reportaron víctimas y cientos de personas cuyo paradero todavía no pudo establecerse.
El agua arrasó caminos, puentes y viviendas
La crecida del río Bhote Koshi provocó importantes daños en ambos lados de la frontera.
En Nepal quedaron destruidos o afectados caminos, puentes, viviendas y proyectos hidroeléctricos. Algunas localidades quedaron prácticamente aisladas debido a los cortes de rutas y de las comunicaciones.
En el territorio tibetano, un deslizamiento de tierra alcanzó además el puerto fronterizo de Gyirong, una zona de tránsito importante entre China y Nepal.
La destrucción de carreteras y los cortes de electricidad y comunicaciones complican todavía más el trabajo de los equipos de emergencia.
Investigan qué provocó la riada
Las autoridades analizan distintas hipótesis para determinar el origen de la catástrofe.
Una de las principales posibilidades apunta a un deslizamiento de hielo y rocas provocado por un terremoto, que habría bloqueado temporalmente el cauce de un río y generado posteriormente una enorme crecida.
También se investiga la posibilidad de que el fenómeno haya estado relacionado con un desprendimiento glaciar o una avalancha.
Por el momento, las condiciones meteorológicas y la compleja geografía del Himalaya dificultan establecer con precisión cómo se desencadenó la tragedia.
Continúan las tareas de rescate
Nepal desplegó helicópteros y equipos de emergencia para localizar a las personas desaparecidas y evacuar a quienes quedaron atrapados en las zonas afectadas.
China también movilizó equipos de rescate hacia el lado tibetano de la frontera. Las operaciones se desarrollan bajo condiciones muy complejas debido al barro, las carreteras destruidas y las dificultades de acceso.
Las autoridades mantienen además la preocupación ante la posibilidad de nuevas crecidas, mientras continúan las lluvias en distintas zonas del Himalaya.
Una emergencia que puede aumentar su número de víctimas
El balance todavía es provisional y podría aumentar durante las próximas horas a medida que los equipos de rescate logren acceder a sectores que permanecen incomunicados.
La combinación de inundaciones repentinas, deslizamientos, daños en las rutas y cientos de personas desaparecidasconvirtió a esta emergencia en una de las principales tragedias registradas este año en la región.
Las tareas ahora están concentradas en encontrar sobrevivientes, restablecer las comunicaciones y evaluar el alcance de los daños en las comunidades ubicadas a ambos lados de la frontera.



