El sospechoso fue arrestado en Quilmes tras difundir amenazas contra el Presidente en redes sociales. La investigación reveló antecedentes penales, una obsesión con Victoria Xipolitakis y un perfil que los investigadores comparan con el de Fernando Sabag Montiel.
Un hombre fue detenido en la localidad bonaerense de Quilmes acusado de amenazar de muerte al presidente Javier Milei mediante videos publicados en la red social TikTok. El procedimiento fue realizado por el Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal Argentina, en el marco de una causa que investiga intimidaciones contra el jefe de Estado.
El detenido, identificado por sus iniciales E.A.M., posee antecedentes por robo a mano armada, resistencia a la autoridad, lesiones y otros delitos, por los que ya había cumplido una condena. Según fuentes de la investigación, su perfil presenta similitudes con el de Fernando Sabag Montiel, condenado por el intento de asesinato contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Durante el allanamiento en su domicilio, los efectivos secuestraron un teléfono celular, una computadora, una arma de fabricación casera tipo «tumbera», réplicas de fusiles de aire comprimido y otros elementos que serán sometidos a pericias.
La investigación también reveló una fuerte actividad del sospechoso en redes sociales, donde publicaba mensajes dirigidos a distintas figuras públicas. Entre ellas se encontraba Victoria Xipolitakis, por quien manifestaba una aparente obsesión. Incluso llevaba tatuado su nombre y la fecha de nacimiento de la mediática, además de publicar videos y mensajes con referencias hacia ella.
Los investigadores analizaron además los numerosos tatuajes del acusado, algunos vinculados a armas de fuego y otros símbolos que, según los especialistas, suelen asociarse con códigos del ambiente delictivo. Ese conjunto de características, sumado a su comportamiento en redes sociales y sus antecedentes penales, motivó que los investigadores lo compararan con el perfil de Sabag Montiel, aunque aclararon que se trata de una evaluación de conducta y no de una vinculación entre ambos casos.
La causa continúa en etapa de investigación y la Justicia busca determinar el alcance de las amenazas difundidas en redes sociales y si existieron otros elementos que representaran un riesgo para la seguridad presidencial.



