El oficialismo no logró avanzar con el dictamen del proyecto debido a cuestionamientos sobre el régimen de compras y la protección de proveedores nacionales. Entre los legisladores que reclamaron cambios está el correntino Carlos Espínola.
Reclamos por la protección de la producción nacional
El Gobierno sufrió este miércoles un revés en el Senado luego de que aliados de la UCR, el PRO y el peronismo disidente frenaran el dictamen del denominado Súper RIGI, una iniciativa que busca ampliar los beneficios para grandes proyectos de inversión.
El proyecto había pasado a la instancia de firmas, pero finalmente no logró reunir los respaldos necesarios debido a los planteos realizados por distintos senadores, que reclamaron modificaciones para evitar que el régimen termine favoreciendo principalmente a productos importados.
Entre quienes plantearon reparos se encuentran el radical Maximiliano Abad, el jefe del PRO Martín Goerling y el senador correntino del peronismo disidente Carlos Espínola.
El planteo de Espínola y otros senadores
Los legisladores buscan ampliar el criterio de “precio/calidad” previsto en el proyecto para garantizar que los proveedores nacionales tengan posibilidades reales de competir frente a la oferta extranjera.
La propuesta establece que, cuando un producto nacional tenga condiciones equivalentes de calidad, cantidad, especificaciones técnicas y plazos de entrega, pueda ser considerado competitivo siempre que su precio no supere en más de un 15% al de una oferta extranjera comparable.
Además, plantearon que la autoridad de aplicación consulte previamente con entidades empresarias de los sectores involucrados para determinar si existe producción local capaz de abastecer las necesidades de los proyectos de inversión.
Bullrich advirtió que podría mantenerse el RIGI actual
Frente a los cuestionamientos, la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, defendió la iniciativa pero dejó abierta la posibilidad de mantener el régimen vigente.
“Si tiene tanto problema, nos quedamos con el RIGI”, expresó la senadora luego de la reunión.
El oficialismo sí aceptó modificaciones relacionadas con la obligación de destinar un 20% de las inversiones a bienes locales y con las condiciones de conexión al sistema eléctrico para proyectos superiores a USD 1.000 millones.
De todos modos, el texto todavía no consiguió avanzar y, si finalmente llega al recinto con modificaciones respecto de la versión aprobada por Diputados, deberá regresar a la Cámara baja para una segunda revisión.
También se demoró otro régimen de inversiones
La jornada legislativa también estuvo marcada por dificultades para avanzar con el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), impulsado por el radical correntino Eduardo Vischi.
La iniciativa busca establecer beneficios para proyectos de inversión desde los USD 12 millones, pero el plenario tampoco logró emitir dictamen y pasó a un cuarto intermedio.
De esta manera, el oficialismo cerró una jornada complicada en el Senado, donde nuevamente los bloques aliados marcaron límites a los proyectos impulsados por La Libertad Avanza.



