El presidente Pedro Sánchez calificó como una «violación de la integridad territorial» la llegada de unas 50.000 personas desde Marruecos a la ciudad de Ceuta. El Gobierno español reforzó el operativo fronterizo y analiza nuevas medidas para agilizar las devoluciones.
España enfrenta una nueva crisis migratoria en Ceuta
El Gobierno de España enfrenta una nueva crisis migratoria luego del ingreso masivo de alrededor de 50.000 personas desde Marruecos hacia la ciudad autónoma de Ceuta, en uno de los episodios más importantes registrados en la frontera en los últimos años.
Durante una conferencia de prensa realizada en Ceuta, el presidente Pedro Sánchez calificó la situación como una «violación de la integridad territorial de España» y responsabilizó a las organizaciones dedicadas al tráfico de personas por promover los cruces irregulares.
Las autoridades españolas informaron que, en paralelo al operativo desplegado en la frontera, ya comenzaron las tareas de retorno de miles de personas hacia Marruecos, mientras continúan los controles para recuperar la normalidad en la zona.
Analizan nuevas medidas de control fronterizo
El Ejecutivo español anunció que estudia la instalación de barreras flotantes en sectores marítimos de la frontera con el objetivo de fortalecer los controles y adecuar el sistema a recientes resoluciones judiciales relacionadas con los procedimientos de devolución de migrantes.
Además, el Gobierno no descartó impulsar modificaciones legislativas que permitan agilizar los procesos administrativos vinculados a la inmigración irregular.
Preocupación por el impacto de la crisis
La llegada masiva de migrantes generó una fuerte presión sobre los servicios públicos de Ceuta, ciudad que cuenta con una población cercana a los 84.000 habitantes.
Las autoridades locales señalaron que se mantiene un amplio operativo de seguridad y asistencia humanitaria, mientras el Gobierno nacional continúa coordinando acciones para estabilizar la situación y reforzar el control de la frontera.



